lunes, 31 de octubre de 2011

Viejos fantasmas, nuevas rutinas

Otra vez la misma historia.
viejos fantasmas, nuevas rutinas.
¿Cuándo no? maldigo mi memoria,
que recuerda que mi vida no es genuina.

Si vivir es cosa del presente
¿Por qué siempre pienso en el pasado?
Pues no creo ser el único que siente
que el futuro nos ha abandonado.

Esta vez ya no encuentro respuestas
que expliquen porque es mi frustración.
Y las frases que antes fueron puestas,
no hacen mas que describir mi situación.

Volviendo al punto de partida,
debería, quizá, ser mas valiente.
Todo aquel que nunca odio la vida
es porque no vivió lo suficiente.

domingo, 2 de octubre de 2011

Corre, corre

Corre, corre. Ellos te están vigilando.
Debajo de la cama no hay suficiente lugar.
Corre, corre. Ellos quieren atraparte.
No intentes esconderte en el armario.

Corre, corre. Ellos buscan a manipularte.
Ningún lugar es seguro si te encuentran.
Corre, corre. Ellos intentan poseerte.
Ve hacia el fin del mundo sin dejar huellas.

Corre, corre. Ellos pueden dominarte.
En el infinito está la única salida.
Corre, corre. Ellos van esclavizarte.
Deja atrás tu yo, quizá así escapes.

martes, 27 de septiembre de 2011

Odio

Mi cabeza muestra lo que mis ojos no quieren ver.
La felicidad es una mierda, una verdadera cagada.
No se admiten cambios cuando se es feliz,
pero todo tiene que cambiar, porque todo es basura.

Mientras la felicidad sin avance alguno nos enceguece,
el odio es el paso previo al cambio, un incentivador.
Este pretende destruir todo lo malo para reconstruir.
Sin el nos mantendriamos en un estúpido conformismo.

Odiemos con todo nuestro ser. Odiar mas que nada.
Odiemos sobre todo a nuestra mente que nos hace odiar.
Y odiemos al odio, maldito y jodido odio,
no me deja ser feliz.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Miedos

Viajantes de oscuras nubes
opacan mi poca claridad.
Lógicos, aunque idiotas
no permiten que me acepte.

Mi vista, omnubilada,
carece de sentimiento.
Ella, tan estupida,
sólo obedece a mi mente.

Mientras pienso en no pensar
mis ideas dan vueltas
en una montaña rusa sin fín,
en un circulo que nunca cierra.

Y mi cerebro, deslucido,
no se cansa de repetirme
que aunque vuelva a nacer
no aprenderé a vivir jamas.