Viajantes de oscuras nubes
opacan mi poca claridad.
Lógicos, aunque idiotas
no permiten que me acepte.
Mi vista, omnubilada,
carece de sentimiento.
Ella, tan estupida,
sólo obedece a mi mente.
Mientras pienso en no pensar
mis ideas dan vueltas
en una montaña rusa sin fín,
en un circulo que nunca cierra.
Y mi cerebro, deslucido,
no se cansa de repetirme
que aunque vuelva a nacer
no aprenderé a vivir jamas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario